
Definición de Suerte: Encadenamiento de los sucesos, considerado como fortuito o casual.
Vamos, que entiendo esto por cosas que nos suceden porque si o si. Pues bien, ahora vengo a hablar sobre esto, sobre la suerte, o más bien "Mala Suerte".
Bien sabido es que las tradiciones españolas nos marcan que en nochevieja, para recibir el año nuevo, tenemos que hacer todo tipo de rituales para que el siguiente año llegue lleno de buena suerte y sobretodo se cumplan nuestros deseos: Ponernos algo rojo, brindar con oro, las doce uvas, romper las copas con las que se brindan, dar vueltas con maletas, y un sin fin de ritos sobre la buena suerte.
Yo por lo general hago uno, o como mucho dos, por no generar mal rollo entre la gente que estamos, pero es que me parecen un poco absurdos... Así me vá, creo yo, jajaja
Pues empiezo a pensar que por culpa de todo esto este año nos está marchando como el culo. Es eso o bien un muñeco que mi mujer se encontró hace algunos meses en el trabajo, de esos de brujeria, la gente está tarada.
Se encontraron el muñeco y como en su país saben de estas cosas (México) pues entonces pidió consejo a su madre, ya que son un poco supersticiosos. Y a lo largo del año nos han pasado una serie de cosas que no se, dá que pensar.
En Enero, cortando una lavanda se pinchó en un ojo.
En Febrero, tuvimos un accidente de coche, no fué grave, pero a ella le jorobaron el cuello un poco, desde entonces arrastra eso.
En abril me quedo sin trabajo, teniendo ya mis vacaciones casi organizadas y Tere se hace daño en la pierna lo que le produce un esguince en un dedo y una tendinitis tras la rodilla.
Por mayo le da un desvanecimiento a Tere en plena calle a causa de las cervicales.
Encuentro trabajo, sacrificando los tres meses de verano, de lunes a domingo en una piscina y a los quince dias me doy de baja por una lumbociatica de campeonato. Casi un mes sin poder moverme.
Se nos pone enfermita nuestra perrita con convulsiones y demás, pensando que se nos iba para el otro mundo.
La última ha sido un golpazo enorme en la cabeza. Nos fuimos a hacer senderismo con unas amigas, y Tere decidió ir por libre y por una cosa o por otra terminamos con el perro empapado, yo con una pierna metida en el río y la otra fuera, totalmente espatarrada, y Tere con la cara como un Cristo, y encima no podiamos salir de allí porque las piedras resbalaban un montón. En fin ahora estoy de enfermera, pero que susto.
Hoy nos dan la mala noticia de que una amiga que iba a ser mamá de nuevo pues no va a poder ser, y nos hemos quedado con cara de tontas sin saber que hacer. La he dado un abrazo y nada más. Esos momentos son duros porque no sabes que decir, solo estar ahí.
Y yo me pregunto entonces: ¿La mala suerte existe?, ¿La mala suerte tiene fecha de caducidad? ¿Y cuándo coño nos van a mejorar las cosas? Porque a mi que no me vengan a decir que todo es porque no visulizamos la buena suerte, y una caca.
Entonces me he resignado, mi mujer que es muy lista me ha dicho, tranquila, que no hay mala suerte que cien años dure ni cuerpo que los aguante, pero por otro lado yo no pienso en vivir cien años.